El Rincón de Kikilla. ¡La lié parda!

Madrid, 27 de marzo de 2011

¡LA LIÉ PARDA!

Como en otras ocasiones a falta del literato “Matilla” escribe “Kikilla”. Esta vez, además con más razones que nunca pues me toca disculparme públicamente.

El socio afectado, Ángel Alonso Calvo “Angelito”, creo que ya me ha perdonado lo imperdonable, y me ha dicho que no va a pedir mi dimisión, aunque, al menos como jugadora de golf, me la tengo muy bien merecida.

Para quien no sepa de qué va el asunto os pongo en antecedentes:

El día de juego en “La Faisanera” se levantó claro y soleado, alguno de nuestros socios jugó en mangas de polo, por ejemplo Araceli, la Segoviana, que con Clara y otros y otras muchas más de esas tierras, hacen honor a su origen y son fuertes a la par que sensibles y buenas. El Campo está situado en la “Quinta Real de Quitapesares” (término municipal de Palazuelos de Eresma) En el km. 7 de la carretera entre Segovia y San Ildefonso

Al fondo del verde campo de golf que se dibuja contra la montaña gris y escarpada, se atisba e intuye una Nava-Cerrada, abierta de par en par a las calles del segundo recorrido, del hoyo 10 al 18. Sin duda la nieve ilumina el campo con su luz blanca e irisada. No da frío, morenéa la cara. Proteje de las miradas, enseña, engrandece, respira. Es aire, puro aire de montaña.

Cuando llegamos al campo ya hacía más de una hora que los primeros socios habían salido a jugar. El viento, al principio, acompañó nuestro recorrido, para posteriormente irse calmando poco a poco. Hasta la última hora del partido no se levantó el fresco, y al final hizo un poco de frío. ¡Viva Segovia! y los faisanes, los ventisqueros y la realeza!.

Entre las 13 horas y las 16, el sol nos acarició el juego e hizo volar un poco las bolas de golf. Parecía que la predicción facilitada por Julia, que por cierto no pudo jugar, pero como siempre estuvo con nosotros sin dudarlo, se iba a cumplir. Tan solo una pequeña probabilidad de lluvia del 20%, en otros foros de meteorología daban hasta un 95% de probabilidades. Pero Julia acertó, ni una gota de agua hasta nuestra vuelta nocturna hacia los Madriles.

El campo liso y suave, pese a tener un fondo “amontañado”, está en un estado aceptable para el juego, es largo y tendido, fácil de jugar para los muy pegadores, difícil para las miniaturas de mediocre estilo como el mío. Los greenes, nobles en la caída, pero cristalinos y espesos al mismo tiempo, nunca recibían un buen golpe, deslizándose la bola por ellos hasta el más allá de la llana planicie green (verde), o bien al patear (puttear, como queráis) se lanzaba alegremente al fondo y salida del hoyo, o se quedaba muerta sin saber quién la había asesinado: en este campo el green o nuestra inadecuada forma de patear, que cada uno se aplique su cuento.

Y vamos llegando al fondo del asunto: Las Clasificaciones, mi partido que salió aproximadamente a las 12.40 h. estaba compuesto por dos jugadores y dos jugadoras, siendo ellos Agustín Serrano Simoneau y Ángel Alonso Calvo, y nosotras Marisa Minguela y la que os escribe. Ángel jugó estupendamente y además se estaba divirtiendo, el resto intentamos defendernos pero sin demasiado éxito. Cuando terminamos, cogí de nuevo la cámara de fotos que me acompañó, asentada en el carro eléctrico de Marisa, durante todo el recorrido, e hice unas fotos a mis compañeros de juego y a los jugadores más próximos.

Así pude ver e inmortalizar a través de mi objetivo a los dos partidos siguientes, a Pilar Díez y su juego tranquilo y eficaz, a Concha a la que siempre acompañan los astros. A Adela, la prima de Julia, Julio hijo de Paulino……., ¡ esto se está pareciendo a un patronímico de la antigua Roma!. En fin que, para qué negarlo, me distraje con la máquina de fotos y creí que mi tarjeta se la había dado a Agustín y con ésta la de Ángel, lo siento sobre todo por Agustín pues en algún momento creé confusión, en mi ignorancia de semejante despiste respecto a la entrega de tarjetas. Además mi carrito de golf se lo llevó muy caballerosamente mi querido Juanito, de tal forma que entre mi querer hacer de todo y su elegancia marital…, ¡ hicimos un pan con unas ostias! y de esa forma perjudiqué gravemente a nuestro querido Ángel.

Aunque mi resultado es de los de eliminar directamente-18 puntos- tengo que consultar a la Federación de Golf sobre mi presumible descalificación en este torneo por el tremendo error cometido. A los efectos de cómputo puede ser determinante para el circuito, pero nunca nada comparable como el roto que le he hecho a Ángel al no contabilizar sus 38 puntos para la final. La prudencia de Rosalía, Alberto y Juan en este día es digna de alabar y espero que todos reconozcáis su trabajo, también Berni, Julia y Ana desde lejos estuvieron siempre con la directiva demostrando su apoyo y buen hacer.

Si algo he sacado en claro de esta experiencia es que tenemos que estar a lo que estamos y no a veinte cosas a la vez que es cómo yo actúo en muchas ocasiones, pero sobre todo, para mí lo mejor ha sido el ejemplo que me ha dado Ángel. Sé que estaba muy fastidiado con la pérdida de la tarjeta pues su juego había sido muy bueno y su puntuación muy alta, hubiera quedado el segundo de la segunda categoría masculina, detrás de su mas “encarnizado rival” Emilio, alias “El Emboscao”, (para demostrar que su tarjeta no fue ficción os la escaneo junto con estas líneas) pero se comportó como un perfecto señor, conteniendo su desagrado y su tristeza, sin decir nada ni levantar la voz a nadie, conmigo fue un auténtico ángel.

Otra tarjeta también se perdió, ésta sin saber cómo, la del mantenido en términos golfísticos Diego Callejón, no en vano la mejor entre las mejores fue su mujer Agustina, que además ganó el premio patrocinado por Inés Ladaga, a la mayor bajada de hándicap, pese a que sus “olvidadizos” padres-los de Inés: Bescos y Miguelín- se olvidaron de traer la botella de cava que siempre acompaña a nuestros torneos. Pero ¡cómo dónde las dan las toman! al equipo directivo del Puerta del Sol también se nos olvidó llevar el jamón de la rifa, y ¿sabéis a quién le tocó?……A Miguel Ladaga Primero “El olvidadizo”, de tal manera que estamos en disposición de hacer un cambio de jamón por botella para Agustina, es cómo si el azar nos lo hubiera puesto a huevo. Seguramente el intercambio de rehenes se realizará en el torneo de Arroyo del Fresno en el que nosotros llevaremos dos jamones y ellos dos botellas de cava.

En fin que tuvimos una organización muy a “la Española”, improvisando a cada cinco minutos y disculpándonos de todo y con todos. La entrega de premios, al estar dividido el salón comedor en dos partes fue un teatrillo del absurdo o esperpento, muy valleinclanesco y bifurcado. Juan Redondo y yo misma a distintos lados de una puerta intermedia que comunica ambos salones, repitiendo malamente lo que decía el otro a cada momento y aumentando la confusión, ¡para qué hacerlo mal cuando podemos hacerlo peor!, respecto a las inscripciones del torneo del 1 de abril en el campo de la Federación Española de Golf. Menos mal que Julia, desde lejos o de cerca, siempre está al quite y puso sensatez en nuestras mentes para no provocar el adelantamiento de la inscripción un día, pese a que esa fue nuestra pésima y primera idea, dado que a muchos podía pillarles esta decisión con el pié cambiado y volver, de ese modo a liarla parda. En fin como diría Concha ese día y los que siguen los astros están forzando a la lucha a quienes nos gusta pelear, sin embargo ¡todo tiene un límite!

Y ese límite llegó cuando salimos de la cena y a instancia del propio Ángel y Agustín fuí a mirar en mi bolsa la cartera en la que llevo habitualmente la tarjeta del jugador al que marco………., ¿HORROR!!!!!!!, ahí estaba la de Ángel Alonso, Agustín ya se había ido pero Ángel estaba todavía en su coche, me acerqué cautelosamente con la tarjeta en la mano y le di dos besos antes de que él me diera dos bofetadas, que es probablemente lo que habría querido hacer (cualquier en su caso hubiera tenido ese primer instinto). Ángel es muy civilizado y Concha que estaba con él dijo que por algo habría pasado eso, cedió ésta a los hados la decisión y explicación de los hechos pero no por ello debo dejar de asumir mi responsabilidad y la asumo.

Sin embargo los felices protagonistas del día no somos ni Ángel (por mi culpa) ni yo, sino quienes tuvieron el gusto de jugar bien y colateralmente ganar a los demás en buena lid. Entre las mujeres, Agustina Olarra Goiriena la primera, Almudena Montero Simón, segunda y Aydeé Gil López la tercera; por cierto echamos de menos a sus padres Edy y Damián.

En caballeros en la segunda categoría los ganadores fueron Emilio García Horcajo y Vicente Rodríguez Díaz y en primera Luis Ruiz Casas (El Jefe de la Oposición y marido de Ana que no vino porque estaba malita) y Andrés Loro García.

El trofeo Berni fue para Almudena Montero y señor (and husband: Ricardo Gonzalez Serrano), y como ya señalamos el premio Ha.bi.litar se lo llevó con su buen juego Agustina Olarra “La Abuela Gimnasta”.

En fin no os doy más la lata, pero quiero reiterar mis disculpas a Ángel que, por esta vez no va a pedir mi dimisión. Un beso para todos y especialmente para él.

Kika

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