Y… no solo de golf vive el hombre
El sábado 27 de mayo de 2017 un numeroso grupo de socios del Club de golf Puerta del Sol realizaron una visita a Aranjuez en el Tren de la Fresa.
FOTOS. FOTOS TREN FRESA
Como quiera que no solo de golf vive el hombre, la junta directiva del Club con la inestimable colaboración del socio Juan Corbalán, había organizado una actividad, diferente de las habituales, en la que fomentar además del turismo, el desarrollo cultural y el mejor conocimiento entre los socios a través de la amistad. Lo que podríamos llamar un extenso hoyo 19.
A primeras horas de la mañana el grupo fue congregándose en la madrileña estación de Príncipe Pío, para incorporarse al Tren de la Fresa, que hace su recorrido entre Madrid y Aranjuez. Se trata de un tren histórico, de los pocos que circulan en nuestro país. Los vagones de época, de madera y de casi cien años de antigüedad, y conocidos como vagones costa, por su procedencia. La máquina motriz, una japonesa Mitsubishi eléctrica de cincuenta años. El recorrido se realiza por el tramo de vía férrea de 1851, segundo tramo construido en la península ibérica, tras el Barcelona-Mataró.
Tras una hora de viaje, aderezado con una degustación de fresas, llegamos a la estación de Aranjuez. La estación, que data de principios del siglo XX, es de estilo neoclásico industrial, construida con materiales básicos: el ladrillo, la piedra y el hierro.
Tras el traslado en autobús al Palacio Real, el grupo realizó una visita guiada al Palacio Real. Cuenta el palacio con un bloque de planta cuadrada, del siglo XVI, y dos alas de planta rectangular del siglo XVIII, que definen el espacio central del patio de armas. El cuerpo central de Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera y las alas, de Sabatini. Un tránsito de los Austrias a los Borbones.
Un largo recorrido por las principales estancias. Salas, cámaras, salones, destacando el gabinete árabe, el gabinete de porcelana y el salón del trono. Cuadros, tapices, telas, papeles pintados, muebles, lámparas y relojes jalonaban el recorrido.
La ordenación del territorio con el palacio, los jardines, las huertas y la población, se realizó en dos campañas, una en época del monarca Felipe II y la otra, en tiempos de Fernando VI y Carlos III. De Baltasar Gracián es la frase “El Escorial del Arte, y el Aranjuez de la Naturaleza”.
Tras la visita al Palacio, unas fotos de grupo para el recuerdo y un recorrido por el Jardín de la Isla, un espacio fresco y umbrío con una colección escultórica de fuentes, la de Hércules y la Hidra, Apolo, de las Horas, niño de la Espina, Venus, Baco y Neptuno. Un vistazo al Jardín del Rey y el parterre y a las fuentes de Hércules y Anteo y de Ceres.
Luego, una parada en el siempre deseado hoyo 19, que en esta ocasión fue el restaurante El Asturiano, dónde los visitantes repusieron fuerzas. Tras la comida, una visita al Museo de Falúas, para lo cual hubo de realizarse un agradable paseo de ida y de regreso por el Jardín del Príncipe.
En el jardín del Príncipe, las estatuas del Anciano recostado, del Fauno, las fuentes de Narciso, las Cabezas y Apolo. Además del estanque de Chinescos con sus pequeños templetes. Una auténtica ruta de fuentes y mitos clásicos.
Tras un recorrido en autobús por las principales calles y plazas del casco histórico de Aranjuez, de nuevo en la estación de ferrocarril. Unos refrescos dieron paso al regreso a la capital.
Varias anécdotas para el recuerdo. La pregunta a la guía sobre los numerosos relojes que no estaban en hora por parte de un socio, que es conocido por su puntualidad. La caída al bajarse del autobús de la anterior secretaria del Club, que se marcó las rodillas. La ausencia del segoviano, que problemas familiares le impidieron la visita.
Una nueva actividad del Club, que resultó de gran satisfacción para los asistentes y que sin duda dará paso a otras futuras actividades culturales.
Madrid, 29 de mayo de 2017
Juan Manuel Matilla
