LIGA DE CLUB SIN CAMPO
Y EL PUERTA DEL SOL GANO EL ENCUENTRO CON EL TRES CANTOS CLUB
El pasado 16 de marzo,a las 9 en punto de la mañana dio comienzo el segundo encuentro del Campeonato de Madrid de Clubs sin campo. En Layos, con el cielo nublado, y con augurios de agua, nos tocó a nuestro querido club Puerta del Sol medirnos con el Tres Cantos, club de similar número de socios que el nuestro.
Sus jugadores tenían un hp. parecido al nuestro, de tal modo que en los matchs de parejas nos daban puntos y en los individuales teníamos que darles. Nos gusto su lema, lo importante puede ser ganar, pero más importante es ganar ocho amigos.
Y comenzó el match. Hay que decir que el capitán Berni, se las vio y deseó para conformar el equipo, porque habían tantísimos compromisos entres los socios puerta, que hubo que recurrir desesperadamente a llamadas a diestro y siniestro. Al ser puente de San José, bueno, puentecillo, mucha gente se dio el piro del foro. Y así se formó un equipo de banquillo, pero deseando una oportunidad.
Yo, ya había tenido un pálpito, de que iba a ser nuestro día…y si no fuera así,… teníamos un cocido que previamente habíamos reservado. Nos dio alas. Hay gente muy rara que las alas se las da unas bebidas intragables que se llaman toro rojo o algo así. Al puerta del Sol nos da alas, unos buenos garbanzos, con su morcillilla, su choricillo, su gallinita, su tocinillo…y así hasta el infinito y más allá. Pero es que semos así. Tenemos una edad y no vamos a cambiar ahora.
Volvamos al juego. Se formaron dos parejas para los greensome. Para el greensome puro, mi jefe Rafa, formó pareja con nuestro reencontrado Robert Regueiro. Y ¡qué éxito!. Acabaron felices, esa extraña pareja, ganando con contundencia su punto. Las buenas salidas de Rafa unidas a su vocecita absolutamente inteligible por todo el campo, desconcentraron a sus contrincantes, y Robertito, el zorro de las distancias cortas, remataba uno tras otro todos los hoyos. Probablemente volverán repetir.. según el capitán.
En la modalidad greensome Chapman pusimos a dos gentleman, por el nombre mayormente. Dandy Ibáñez y el quietman Toledo Coria. ¡Qué artistas!. Según Javier, no daban una bola aunque estuviese a una cuarta, y es que como él dice, hay que saber vivir de los fallos del contrario. Total, que con los datos de distancia, temperatura, wind, y estadística aplicada, que daba Ángel con su supermegaeletrigadchetófono, fueron cimentando la victoria de un punto, que fue largamente celebrado en el 19.
Para la pareja mejor bola se reservó el capitán Berni y la gran Anita. La tensión pudo con ellos y los datos que recibían del capitán de ellos que iba con buggie y frutos secos, fueron desconcentrándolos, así como el peso de la concentración del capitán que siempre pesa mucho. No pudieron. Pero ¡sí se podía como equipo!. Gran abrazo en el 19 con el final del match.
En los individuales, nos encargaron a Luis y a mi la tarea. Fuimos abajo casi todo el encuentro, y veíamos que podíamos remontar. Fíjense cómo sería que cuando íbamos dos hoyos abajo los dos, Luis, en un aparte, haciendo labor de equipo, me susurró al oído. – Están nerviosos, ¡hay que machacarlos!, y así me lo propuse. Él, Luis, había sufrido un desgraciado cambio en el grip del pateo que creo que le perjudicó, y además su contrincante, hay que decirlo también, el jefe de ellos, un tal Javier Sotillo, lo hizo muy bien. Aprovechó lo puntos que le daba y lo mantuvo hasta el final. La suerte la tuve yo. En el hoyo de la isla, (hoyo 15). la coloqué en green. Mi adversario mandó una al agua. Se dropa. Y mandó otra al agua. Me dió el hoyo, y ya era él el que tenía que remontar. Aguanté como pude. Cuando me llegaron noticias que mi punto era vital, porque íbamos empatados a dos me agarré al campo y no daba ni los buenos días…
Y así hasta la victoria final. Abrazos de alegría. Exaltación de la amistad…….y al cocido. El Puerta del Sol…si no come…¡no juega!. ¡Hasta ahí podríamos llegar!
El próximo, en Aranjuez el 27 de abril contra el club Arganda. Son fuertes, pero nosotros comemos más….
¡Salud compañeros!
Juan Miguel Redondo
